los ingredientes:
Nosotros necesitamos:
- 2 berenjenas
- 1 huevo
- media cebolla
- 40 g de parmesano
- 30 g de queso pecorino
- sal al gusto
- una ramita de perejil
- 100 g de pan rallado aproximadamente
- pimienta al gusto
Para la salsa:
- aceite de oliva virgen extra al gusto
- sal al gusto
- 500 g de puré de tomate
- azúcar una pizca
- de pimiento al gusto
- unas hojas de albahaca + el tallo
- 1 diente de ajo
- Media guindilla picante (si se quiere)
La preparación:

Lo primero es cortar las berenjenas en dados, sin quitarles la piel, y luego ponerlas en remojo en agua con sal. Se deben dejar así unos veinte minutos y luego escurrir bien. Las exprimimos con las manos para mayor seguridad y luego las pasamos a un bol limpio .
Ahora junta en el mismo bol el pan rallado, la cebolla picada, los quesos rallados y un huevo, luego espolvorea con perejil finamente picado y sazona con pimienta y sal. Mezclamos todo junto con las manos y cuando tengamos una mezcla uniforme damos forma a nuestras albóndigas.
Ahora dejémoslo de lado por un momento y dediquémonos a la salsa.
Ponemos en una sartén humedecida con un chorrito de aceite un diente de ajo machacado, después añadimos la guindilla cortada en rodajas y el tallo de albahaca. Deja que los ajos se doren y luego agrega a la mezcla el puré de tomate, el azúcar, la sal y la pimienta. Deja actuar todo durante unos diez minutos.
Ahora retiramos el ajo y el tallo de albahaca, luego colocamos nuestras albóndigas encima de la salsa y las dejamos cocer a fuego lento durante media hora.
Pasados los 30 minutos, añade unas hojas de albahaca picadas y mezcla un poco antes de apagar el fuego. En este punto ya no nos queda más que llevar nuestras albóndigas a la mesa, adornándolas con un poco más de salsa que acabamos de preparar según sea necesario.
El toque final puede ser un chorrito de aceite crudo y una hoja de albahaca.
¡Buen trabajo, diviértete y buen provecho!