¡Crujiente por fuera, masticable por dentro!

Coco: a algunas personas les encanta, otras lo odian. Si estás en el último grupo, continúa y sigue adelante porque esta receta no es para ti. Pero, si estás en el antiguo campamento, ¡quizás tengamos tu nuevo regalo favorito! Esta receta fácil de Chewies de coco está repleta de sabor a coco dulce y a nuez. Con una superficie deliciosamente crujiente y un interior pegajoso y masticable, son casi irresistibles. Sin embargo, no es necesario confiar en nuestra palabra. ¡Veamos cómo se hacen!


Para esta receta solo necesitarás ocho ingredientes, la mayoría de ellos productos básicos de la despensa. Para empezar, vas a dorar la mantequilla. Si no estás familiarizado con este proceso no te preocupes, es realmente bastante sencillo. Calentarás una barra de mantequilla (media taza) en una cacerola mediana hasta que comience a hervir. En este punto, querrás remover continuamente la mantequilla en la sartén para continuar cocinando, pero evita que se queme. La mantequilla comenzará a oscurecerse y sabrás que es momento de retirarla del fuego cuando adquiera un color ámbar.



Mientras la mantequilla aún está caliente, agrega el azúcar moreno hasta que esté completamente combinado, luego agrega los huevos y la vainilla. Los siguientes serán los ingredientes secos: harina, levadura en polvo y sal. Revuelve bien todo y una vez que la masa se haya unido, agregarás el ingrediente más importante… ¡el coco! En este punto, la masa está lista para esparcirla en una fuente para hornear de 8×8 y meterla en el horno.


Las barras se hornearán durante 40 a 45 minutos, dependiendo de qué tan crujiente quieras la parte superior. El nombre “Chewies” no es una exageración aquí. Estas barras quedarán suaves y mantecosas por dentro, por lo que querrás dejarlas enfriar por completo antes de cortarlas, de esta manera mantendrán mejor su forma. Es una tarea difícil cuando huelen increíble, pero créanos, ¡la espera valdrá la pena!
