Para esta receta obtenga:
- calabacines – 430 g
- huevos – 3
- cebolla – 1
- ajo – 2 dientes
- eneldo seco – 1 cucharadita
- perejil – 1 cucharadita
- sal – ½ cucharadita
- harina – 120 gramos
- queso en lonchas finas y ligeras, 8 lonchas
- un chorrito de aceite de oliva virgen extra

Limpiar las verduras: lavar el calabacín, secarlo, recortarlo y rallarlo en un bol grande, utilizando una herramienta con agujeros grandes. Pelar la cebolla y rallarla en el mismo recipiente. Triturar los ajos, distribuir el eneldo y el perejil. Mezclar bien con una cuchara de madera.
Ahora agrega los huevos e incorpóralos con cuidado, debes obtener una mezcla fluida y compacta al mismo tiempo. Rectificamos de sal y añadimos la harina tamizándola en el bol. Mezclar nuevamente para que se absorba perfectamente, debes evitar la presencia de grumos.
En este punto, vierte una gota de aceite de oliva virgen extra en el fondo de una sartén antiadherente, extiéndelo con un cepillo especial cubriendo bien los bordes con una capa uniforme.
Colócalo al fuego a fuego alto y agrega dos cucharones de masa a la vez. Con el dorso de la cuchara, extiéndelas hasta obtener un disco fino. Cocínelo durante 2/3 minutos, déle la vuelta con una espátula, dórelo por ambos lados y deslícelo sobre un plato para servir . Continúa de esta manera hasta que te quedes sin ingredientes. Deberías obtener 3 tortillas finas.
Coloca el primero en el molde, distribuye 4 lonchas de queso fino, cubre con el segundo, haz otra capa de queso y cierra con el tercero. Inserte la tapa y cocine por unos minutos más, para derretir el queso. Emplatar y servir.
Fácil ¿verdad? Puedes variar la receta alternando quesos y jamón cocido para obtener un plato rico en proteínas.