La tarta Napoleón se mantiene desde hace muchos años en lo más alto del ranking de ventas en las confiterías. Este postre se ha convertido en un postre de culto, pero su conexión con el famoso emperador francés se limita únicamente a su homónimo.
Numerosas leyendas sobre el origen del nombre de este dulce producto dan paso a la historia de un pastelero llamado Napoleón, quien contribuyó a la creación de una crema única para este manjar.
A continuación se explica cómo hacer Napoleón con agua corriente.

Primero, tamizamos la harina y la mezclamos con trozos de mantequilla fría hasta obtener una miga suave. Triturar bien la mezcla con un cuchillo ayudará a eliminar los grumos grandes.
Agrega vinagre y sal al agua y mezcla. Combinar la mezcla resultante con migas de harina y amasar rápidamente hasta obtener una masa suave y elástica.
Envolver la masa en film y meter en el frigorífico durante una hora. Después de eso, lo dividimos en 8 partes iguales, extendiendo cada una de ellas formando una capa redonda con un diámetro de 30 cm.
Guarda los trozos de masa restantes en frío. Perfora cada bizcocho con un tenedor y hornea por separado a 210 grados durante 7 minutos.
Para la nata, bate la mantequilla en un bol hasta que quede esponjosa. Agregue lentamente la leche condensada y la vainilla al gusto y mezcle bien hasta que quede suave.
Engrasa cada bizcocho con nata. Se recomienda montar el bizcocho de forma especial. Desmenuza una de las capas del pastel para decorar la parte superior del pastel.

También tratamos los lados del producto con nata y espolvoreamos con migas. El bizcocho necesita reposar al menos 3 horas, pero es recomendable dejarlo 12 horas.


Así obtenemos una tarta casera de Napoleón, que es una excelente alternativa a los dulces comprados en la tienda.