Cazuela De Pasta Polaca

Una pasta horneada con un toque polaco.

Lo bueno de la cazuela es que puedes comerla todos los días del año y nunca tener que repetir la misma dos veces. Hay infinitas combinaciones de ingredientes para probar y, si bien algunas de esas combinaciones pueden parecer un poco inusuales, no es raro encontrar una que te sorprenda por su delicia. Tomemos como ejemplo esta cazuela polaca. Si bien meter chucrut en una cazuela puede parecer un poco extraño, en realidad descubrirá que su sabor combina perfectamente con una salsa cremosa a base de crema agria, kielbasa ahumada y suizo con nueces.

Para hacer esta salsa, comienzas con un roux y preparas una bechamel, pero luego la aderezas con un poco de mostaza de Dijon y crema agria. Ambos aportan un poco de acidez para equilibrar la riqueza y hacen eco del sabor del chucrut. Sin embargo, el chucrut no es demasiado ácido: se enjuaga y se escurre antes de que todo se mezcle para evitar que abrume el plato.

Cualquier pasta corta funcionará bien aquí, pero el penne tiene una buena manera de atrapar esa deliciosa salsa. Puedes considerarlo como macarrones con queso con un toque polaco, pero gracias a la kielbasa, es bastante abundante. Es una combinación de sabores un poco única, pero realmente deliciosa.

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