Cuando quieras un postre que sepa a verano y que te ayude a refrescarte al mismo tiempo, prepara esta preciosa tarta de queso crujiente con fresas.
Ingredientes:
Para la corteza:
- 1 libra de galletas de crema de vainilla (unas 34 galletas, algunas reservadas para la cobertura)
- 6 cucharadas de mantequilla, derretida
- Para el llenado:
- 1 caja pequeña (3.3 oz) de gelatina de fresa
- 1 taza de agua hirviendo
- 16 oz de queso crema, ablandado (2 bloques de 8 oz cada uno)
- 3/4 taza de azúcar granulada
- 2 tazas de crema batida espesa
- 1/2 taza de azúcar en polvo
- 10 galletas de oblea de fresa (aproximadamente 4 oz, para que queden más crujientes)
Para la cobertura:
Cobertura batida, aproximadamente media tarrina pequeña, descongelada y colocada en una manga pastelera con punta de estrella (se recomienda la punta Wilton 1M)
Direcciones:
La corteza:

Procese 26 galletas de crema de vainilla hasta obtener migajas finas y mezcle bien con la mantequilla derretida.
Presione esta mezcla en el fondo de un molde desmontable de 10 ″ engrasado y colóquelo en el congelador durante 15 minutos.
El relleno:
Disolver la gelatina de fresa en agua hirviendo y dejar enfriar (no refrigerar).
Batir el queso crema y el azúcar granulada hasta que quede suave.
Batir la crema espesa con azúcar en polvo hasta obtener picos rígidos, luego incorporarla a la mezcla de queso crema y gelatina de fresa enfriada en dos pasos.
Coloque la mitad de la mezcla de crema batida sobre la base, seguida de la mitad de la mezcla de gelatina de fresa. Congele durante 15 minutos, luego agregue el resto de la mezcla de queso crema y cubra con el resto de la mezcla de fresas.
Los aderezos:
Tritura el resto de las galletas de crema de vainilla y las obleas de fresa. Agregue colorante alimentario para obtener un tono más rosado si lo desea.
Espolvorea esta mezcla crujiente sobre la tarta de queso y refrigera durante 4 horas para que cuaje.
Adorne con remolinos de cobertura batida antes de servir.
¡Disfrutar!