En mi infancia, esta ensalada se preparaba para cada celebración: desaparecía de los platos en cuestión de minutos. Ahora la preparo para mi familia no solo en ocasiones especiales. Lo único que he cambiado en la receta es la mayonesa. En su lugar, uso crema agria o yogur griego. Lo importante es no exagerar con el aderezo, para que la ensalada quede ligera y crujiente.

La receta es muy sencilla. Necesitamos:
- 3 manzanas agridulces
- 4 huevos cocidos
- 2 zanahorias crudas medianas
- 1 lata de guisantes verdes
- 2–3 dientes de ajo
- 3–4 cucharadas de yogur griego
- Una pizca de sal
Preparación:
Escurrimos el líquido de los guisantes y los ponemos en un bol grande. Rallamos las zanahorias peladas en un rallador grueso y las añadimos. Pelamos los huevos, los cortamos en cubos y los añadimos al bol con los guisantes y la zanahoria. Pelamos las manzanas, retiramos las semillas y las cortamos en cubos pequeños o las rallamos en un rallador grueso. Añadimos el ajo prensado, el yogur griego y la sal, y mezclamos bien todos los ingredientes.

A veces añado un poco de pasas para dar un toque más dulce y nueces picadas, aunque eso ya va al gusto.
Servimos la ensalada en una ensaladera y la llevamos a la mesa.
Esta ensalada es perfecta para una reunión entre amigas, ya que combina muy bien con vinos blancos tranquilos o espumosos.
¡Buen provecho y hasta la próxima receta!