Hay postres que no duran ni una hora en la mesa… y este bizcocho es uno de ellos. Su textura ligera, su sabor delicado y las frutas jugosas lo convierten en un éxito seguro para cualquier ocasión. Fácil de preparar, con ingredientes sencillos y un resultado que enamora desde el primer bocado.

📝 Ingredientes
(1 taza = 200 ml)
- 4 huevos
- 180 g de azúcar
- 1 sobre de azúcar vainillado
- 120 ml de aceite vegetal
- 120 ml de agua
- 1 taza de harina de trigo
- 1 sobre de levadura química
- 500 g de frutas (fresas, cerezas o mezcla)
- Azúcar glas para espolvorear
👩🍳 Preparación
- Separar los huevos
Separa las claras de las yemas. - Base esponjosa
Bate las yemas con el azúcar y el azúcar vainillado hasta obtener una mezcla clara y cremosa. - Añadir los líquidos
Incorpora poco a poco el aceite y el agua, sin dejar de batir. - Ingredientes secos
Añade la harina previamente mezclada con la levadura y mezcla suavemente. - Las claras
Monta las claras a punto de nieve firme e incorpóralas con movimientos envolventes. - Las frutas
Agrega las frutas cortadas y mezcla con cuidado para no perder aire. - Horneado
Vierte la masa en un molde forrado con papel de horno.
Hornea a 170–180 °C durante 35–40 minutos, hasta que al pinchar salga limpio. - Presentación
Deja enfriar, espolvorea con azúcar glas y sirve.
💬 ¿Qué fruta usarías tú en este bizcocho: fresas, cerezas o una mezcla? ¡Cuéntanos en los comentarios!